Naufragio Urbano

PROGRAMAS ANTERIORES. Escuchar

oyovok_banquete

La primera vez que vi a Olvap Oyovok eran casi las diez de la noche, entró en el bar e hizo una llamada telefónica. Hablaba, como supe más tarde, con su editora:
“No comprendo por qué diantres te has empeñado en preparar esa cena, estando, como debes estar, cansada del viaje”
aulló en el auricular, escupiendo, rabioso, mientras se rascaba la entrepierna con la mano izquierda.
Al marcharse, del bolsillo de su cazadora vaquera láser cayó una casette, que recogí a hurtadillas y luego escuché en el reproductor de mi coche. Días más tarde, facilité la grabación a Radio Banquete para que valoraran su posible emisión.
De momento, sigo rastreando y recopilando información sobre el escurridizo Oyovok, pero debo guardar mi identidad en secreto. Ahora que sabe que sería capaz de reconocerlo si lo volviese a ver, sigue constituyendo para él un peligro latente y presiento que, tarde o temprano, intentará hacerme callar para siempre.

Comments are closed.